
¿Quién no se quedó alguna vez con las manos vacías? Todos tenemos un momento en nuestras vidas donde parece que se nos viene el mundo encima; donde nada de lo que hagamos, por mucho o poco que sea parece que fuera a servir de algo para cambiar esa situación. Pero el pilar de nuestras emociones se basa en un sólo concepto: El Amor. Cualquiera de esos supuestos problemas que tenemos se vería chiquitísimo, absolutamente ínfimo si tuvieramos un cuerpo y un alma donde desahogar nuestras penas. Es ahí, entonces, donde hay que apuntar para darle inicio a la reconstrucción de si mismo. Buscamos querer a otros, cuando muchas veces no nos damos valor o no nos queremos a nosotros mismos. Y si yo no me considero una persona a la que pueda apreciarme y valorarme, ¿cómo espero y/o pretendo que otra persona pueda hacerlo?. Básicamente el concepto radica en que nos echamos culpas que no nos corresponden en pos de justificar actitudes de otros, y por el contrario, nos cuesta asumir nuestras propias fallas. Yo siempre digo que mi mayor virtud y mi peor defecto es mi forma de tratar a las mujeres, porque si bien siendo así he tenido las alegrías más grandes, también las penas más duras vinieron ligadas a mi forma de ser. Pero así crecí, y siempre me voy a mantener firme a mis ideas, me lleven al fracaso rotundo o no, porque no hay nada mejor que morir o vivir con la suya. Me gustaría que debajo de cada relación hubiera un palito de helado que dijera "Vale otra", pero dado el caso que no es ni ha sido nunca de ese modo, tendremos que seguir mirando hacia el frente. La última vez que me quedé con las manos vacías no fue hace mucho, pero comencé al revés la recuperación, por desgracia. Primero reestablecí mi vínculo laboral, y lo usé de soporte para salir adelante, luego empecé a capacitarme académicamente, y por último, busqué y busco reestablecer el vínculo sentimental. El problema es que en todo este tiempo, se formó una coraza muy sórdida, impenetrable en el corazón, que no está dejando que me salgan las cosas como quiero. Habrá que seguir intentando. ¿Me ayudás?
No hay comentarios:
Publicar un comentario